Todo lo concerniente a los estudios Esotéricos
siempre permaneció oculto para los profanos. La Doctrina Secreta no podrá ser
conocida de quien sea incapaz de controlar las bajas pasiones animales.
Corintios 2-6, y 7-14 y 15.
Jesús el Cristo enseñó dicha doctrina de labio a
oído de sus setenta discípulos, la cual consta en los cuatro Evangelios, Lucas
10-1. La Doctrina de Cristo es secreta porque está fundamentada en el Sexo, San
Mateo 16-18 y 19.